domingo, 12 de diciembre de 2010

Poesía y Poetizar....

El 21 de noviembre se organizó la presentación de la Antología "Poesía y Poetizar" en el auditorio de Radio Nacional. Fue transmitido íntegramente en el programa "Rock que me hiciste bien" el siguiente sábado (27-11-2010). He aqní unas fotos tomadas por Carlos J. Nava a quien agradecemos la gentileza de estar presente (debió dejar grabado su programa de radio que se emite en el mismo horario) y de regalarnos estas imágenes.




El audio del programa puede ser escuchado bajando el archivo en este enlace. No está separado ni editado, es la grabación "en crudo" del programa de "Rock que me hiciste bien" del 27 de noviembre de 2010. Cuentennos si se escucha bien.

domingo, 14 de noviembre de 2010

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sir Iroman's Kindom, la invasión Nazi ataca...

Esta mañana, luego de varias semanas, he vuelto por el mundo de la Web. He conocido la agresión sufrida por Sir Iroman Kindoms en nombre de "la legalidad".

Esto es un ataque a la comunicación.

No había pretendido "material ilegal" en este blog. Compartía, a través de material subido a la red, archivos propios no editados por nadie.

Lamento y repudio esta circunstancia. Deseo que quienes, a través de medios poderosos, "kontrolan" este maravilloso invento, sean desenmascarados y los estados, en representación de las personas libres, democraticen este maravilloso cablecito que nos conecta.

Vaya mi enojo por lo ocurrido, mi cordial y militante abrazo a Sir Iroman y un poema

Ellos no conocen tus ojos
ni les interesan tus palabras,
ellos no han oido
la risa de tus hijos
ni los latidos de tu mujer.
Ellos no han escuchado
tus canciones
ni percibido los decibeles de tu corazón.

Ellos no entienden ni sus propias palabras,
esos gruñidos monocordes
con los que adornan su crueldad.

Ellos pisan tus flores
y arrasan tu techo.

Por las noches rezan por sus enemigos,
besan a sus cachorros
y pueden dormir. Su dios se lo permite.

Amén.

martes, 9 de febrero de 2010

Nací en una ciudad espartana... José Luis Lucá





Nací en una ciudad espartana,
íntegramente consagrada a la guerra.
Fuí a la escuela
todas las mañanas frías.
Ahora busco en cada taza
de café nocturna
a los monjes tibetanos
a los poetas santos
a los genuinos sacerdotes
de la vida
y espero. En el más aprehendido
de los silencios posibles
espero.





A la vera del océano, bastante al sur del Trópico de Capricornio, nací una medianoche de invierno. Allí, atrevidos púrpuras del crepúsculo señalan inconmensurables llanos de pastos y montes de fantasmas con espinas. Descendiente directo de la sal y el eucalipto, he dormitado en la arena tibia de dunas increíbles, cobijado por la brisa marina de ancestros difusos y lejanos. Por el viento, o por distracción, no icé banderas. Tampoco levanté estatuas a la posteridad. La ciencia, la historia y los mapas, no han hecho mella en este cuerpo asoleado; y este corazón, felizmente abandonado a su suerte, se ha contentado con rendir culto a cierta poesía salvaje. He creído elucubrar ecuaciones mágicas para resolver la incógnita del amanecer. Luego, en un autoirreverente satori, esas poco creíbles escrituras alimentaron la salamandra en las noches del alma.