martes, 26 de agosto de 2008

¿Cuál es la contraseña / de aquello que no se puede pronunciar? Paradecir 19 - María Pugliese




-Serás un puerto,
a tu pesar, un puerto
y tu mirada
una saeta fija en las orillas

¿amanece en Bahía?
¿estás de cara al sol en Cartagena?
¿quién silba por las calles neoyorquinas?

ese sendero muerto en Lima
frente al mar…

Roma y su tinte ocre al mediodía
Estocolmo y los cisnes
un silencio más alto más allá

Fui puerto,
es verdad, siempre fui un puerto
con los ojos en puntos cardinales
con las manos en barro
con algas en los pies

fui tan sólo un vasto territorio de señales

todavía
laten detrás de las persianas
ciertos mundos con fulgores de lo inhabitado
sobre mapas piel sangre cabellos

aunque persista el olor del hambre y la miseria
aunque se anuncien pestilencias paso a paso

me basta con el viento
y el vértigo
y el puerto
y las heridas




Paradecir 19 - María Pugliese, bajar número completo:

http://www.mediafire.com/?sharekey=5c02221648f40b8fd2db6fb9a8902bda

jueves, 19 de junio de 2008

Paradecir 18 - Daniel E. Serra





A veces la poesía, el arte en general, puede ser una trampa para quienes le entregan sus días. Hay quienes lo encaran como la generación de un producto más en el mercado y logran insertarse como un “decorardor” del sistema.

Hay quienes lo acomodan en sus “ratos libres”, para que su sensibilidad no interfiera en su aparato digestivo (tal vez estemos en ese grupo, al menos parcialmente).

Sin embargo hay otros que apuestan toda su energía en su cuerda creativa. A esos, a veces, la “sociedad” (esa vieja prostituta) no los perdona, trata de arrinconarlos entre los marginales. Estas palabras pretenden ser una descripción objetiva de un mundo que hemos frecuentado tangencialmente, por propia decisión y, también, por no haber sido muy bien recibidos en él.

Las voces disonantes sacuden la modorra y eso molesta. Acompañamos esta entrega con poemas que reflejan un compromiso cotidiano con la poesía, el compromiso de nuestro “compadre”, Daniel E. Serra con quien venimos caminando la vida a veces cerca, a veces no tanto, pero siempre con un encendido e insistente cariño.

Afectuosamente, Luis C. Aguirre

Para bajar el número 18:

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miércoles, 5 de marzo de 2008

VOCES QUE NO OLVIDO -Selección de Carlos Barbarito

En 1857, a propósito de Les fleurs du mal, Victor Hugo le escribió una carta a Baudelaire en la que, entre otros conceptos, le dijo: ...vous créez un frisson nouveau... ¿En qué consistió este escalofrío nuevo? Dice J. M. Cohen en su Poetry of This Age (1908-1958): ...Baudelaire... transformó lo sobrenatural en algo interno sustituyendo las manidas almas en pena y los aparecidos por el horror de la complejidad psicológica. Aquí el nacimiento de la poesía moderna. A siglo y medio de aquellos días, este breve selección de poemas de cinco poetas esenciales del siglo pasado que no hacen sino confirmar el genio de Baudelaire y la admirable precisión de Hugo para definir un fenómeno que, mutatis nutandis, aún perdura.




CB







Anne Sexton (Norton, 1928- Boston, 1974)


La balada de la masturbadora solitaria



Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par en espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.
De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto,
¿Podría poneren exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.
Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
un piano en la yema de los dedos, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen una piedra.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que se han casado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las brillantes criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente.
Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.


(Versión de Griselda García)

Versión completa de la selección en Paradecir 17:

http://www.mediafire.com/?wjj41jt50mo

domingo, 13 de enero de 2008

ELIO ALBERTO GERARDI




HERIDA

Hay una herida del espesor del país
Los muñequitos parecen no tener fin al despeñarse.
Me aburre este morirse a cada instante de la generación.
¿los acaricio, les doy un beso, les doy un arma?,
¿los despierto o les cuento cuentos?,
¿les cuento cuentos para despertarlos? ¿?



Selección imprescindible de poemas:

http://www.badongo.com/file/733078

lunes, 23 de julio de 2007

Karina Cartaginese





Nació el 22 de febrero de 1971.
Vive en José.C.Paz, Pcia. Bs. As.
Es bailarina intérprete de danza- teatro; performer del grupo de música
experimental QUUM.
Publicó en forma independiente: "Hilo que viaja", "Saltar los pies" y
"Antepasadas".
karinacartaginese@yahoo.com.ar


Cuerpo ventana

Ella, alimento disponible
llena de luna
vasija que ha volcado
cuerpo ventana de la primera luz
Una niña que vuelca niña
vuelca mujer
Su pecho, blanco urgente
sus brazos contienen
pequeños grandes abismos
tiene una receptividad que inquieta
y tranquiliza
es sol y luna, de un pequeño satélite volantino
Empapada de un chaparrón de vida
en sus manos gotea el cansancio
gatea el exceso
Nunca más bifurcada
el rayo que la partió
después de la tormenta siempre
el elemento disponible
vuelta niña
vuelta mujer


para Laura y Valentina
Selección de poemas:

martes, 26 de junio de 2007

Daniel E. Serra



Poeta, maestro y titiritero. Co-dirigió entre 1974 y 1984 la revista alternativa Antimitomanía, a través de la misma recogió y soltó las voces de muchos jóvenes que resistían con la potente y germinal fragilidad del canto y la poesía. También, en los mismos años, organizó y protagonizó distintos recitales de música y poesía. Como titiritero trabaja en funciones en teatros, plazas, establecimientos educativos, entidades intermedias o geriátricos. Fue Coordinador General del "Primer Encuentro de Titiriteros de Por Acá y de por Allá" (San Miguel, noviembre de 1999), fundó y formó el Elenco de Títeres de la UNGS (Universidad Nacional de General Sarmiento, 2000-2002). Ha participado diversos encuentros de la especialidad en todo el país. Comunicación a 15-4099-2213


NATURALEZA MUERTA
Los iraquíes tienen la frente arriba.

Debajo tienen los ojos,
una naríz y una boca.
Tienen pecho y espalda.

Ombligo.Pene y vagina según corresponda,
a la vuelta tiene culo.
Y también dos piernascon pies que caminan milenios.
Última-mente este que sería un Cuerpo
se halla desparramdo esquivando bombas
en fragmentos pormodernos:
un brazo ahí, una pierna allá
y los ojos contemplando
la bendición del Eje del Bien;
del mandato del último dios
de Occidente
que con misericordia
los llena de graciacon una lluvia de balas & misiles
tan bienaventurada que Alá
se hizo pastor evangelista
y peregrina
repartiendo Coca Colas
rumbo a la Meca Mc Donalds.

Paradecir 18: Daniel E. Serra:

http://www.mediafire.com/?dcdob3d1odm

http://www.mediafire.com/?nxjgtyqiwvg

lunes, 11 de junio de 2007

Sobredosis de Melanco - Victor Marcelo Clementi




Un conjuro gélido
taja mi yugular:
cae animal racimo

poesía robada a las calles
a relojes
pizarrón a pelotazos
y un cascote partiendo
la tardecita en tres orgasmos

época de contraseñas prohibidas
y títeres con muecas espectrales
una hamaca sin satélite
un robot ahorcado
y aquel reloj inexacto
que arrastra hacia la esquina

¿de dónde me sale la tarde?
chifla ese costado del fulbito
- esta vez no fue un bondi patotero
sino un vidrio que distrajo al entonces-

le salimos empate a la vida
y no es poco
es sólo un poco en éste puñado
un algo misterioso e irreverente desviste
y hago una ocasión con dos pretextos
barricadas en la lluvia
y un suspiro a punto piel
cuando me quedo en sus ojos.

Marzo 2007