martes, 26 de junio de 2007

Daniel E. Serra



Poeta, maestro y titiritero. Co-dirigió entre 1974 y 1984 la revista alternativa Antimitomanía, a través de la misma recogió y soltó las voces de muchos jóvenes que resistían con la potente y germinal fragilidad del canto y la poesía. También, en los mismos años, organizó y protagonizó distintos recitales de música y poesía. Como titiritero trabaja en funciones en teatros, plazas, establecimientos educativos, entidades intermedias o geriátricos. Fue Coordinador General del "Primer Encuentro de Titiriteros de Por Acá y de por Allá" (San Miguel, noviembre de 1999), fundó y formó el Elenco de Títeres de la UNGS (Universidad Nacional de General Sarmiento, 2000-2002). Ha participado diversos encuentros de la especialidad en todo el país. Comunicación a 15-4099-2213


NATURALEZA MUERTA
Los iraquíes tienen la frente arriba.

Debajo tienen los ojos,
una naríz y una boca.
Tienen pecho y espalda.

Ombligo.Pene y vagina según corresponda,
a la vuelta tiene culo.
Y también dos piernascon pies que caminan milenios.
Última-mente este que sería un Cuerpo
se halla desparramdo esquivando bombas
en fragmentos pormodernos:
un brazo ahí, una pierna allá
y los ojos contemplando
la bendición del Eje del Bien;
del mandato del último dios
de Occidente
que con misericordia
los llena de graciacon una lluvia de balas & misiles
tan bienaventurada que Alá
se hizo pastor evangelista
y peregrina
repartiendo Coca Colas
rumbo a la Meca Mc Donalds.

Paradecir 18: Daniel E. Serra:

http://www.mediafire.com/?dcdob3d1odm

http://www.mediafire.com/?nxjgtyqiwvg

lunes, 11 de junio de 2007

Sobredosis de Melanco - Victor Marcelo Clementi




Un conjuro gélido
taja mi yugular:
cae animal racimo

poesía robada a las calles
a relojes
pizarrón a pelotazos
y un cascote partiendo
la tardecita en tres orgasmos

época de contraseñas prohibidas
y títeres con muecas espectrales
una hamaca sin satélite
un robot ahorcado
y aquel reloj inexacto
que arrastra hacia la esquina

¿de dónde me sale la tarde?
chifla ese costado del fulbito
- esta vez no fue un bondi patotero
sino un vidrio que distrajo al entonces-

le salimos empate a la vida
y no es poco
es sólo un poco en éste puñado
un algo misterioso e irreverente desviste
y hago una ocasión con dos pretextos
barricadas en la lluvia
y un suspiro a punto piel
cuando me quedo en sus ojos.

Marzo 2007

lunes, 26 de marzo de 2007

ALEJANDRA MONSALVO






SOY UNA ESPIA


"El poeta es un espía"

Gregory Corso.








Soy una espía,

espía verdadero,

todas las formas pasan

ante la lente de mis ojos.



Llevo un jugoso

informe

para las masas deformadas

cubierto de tules blancos

para que no se horroricen ante los devenires.



Soy una espía del universo.



Sólo mis palabras podrán delatarme.

viernes, 9 de marzo de 2007

MARCELO MARCOLÍN


Marcelo es uno de los poetas que caminó las ciudades del conurbano, la gran metrópoli (sin superman, claro) y se desparramó por América Latina (cuando la dictadura lo obligó a exiliarse). Su poesía refleja su tiempo y su vida, que es parte indivisible de ese tiempo “sobrevivido”. Siempre ha reivindicado su pertenencia a los grupos “subterráneos” de los setenta (del siglo XX, claro), durante l tiempo inmediato anterior a la dictadura, esa orgía de semi libertad que desembocó en la locura. Haber caminado las calles durante los años duros, sin reivindicar ningún bando, pero siendo libres en medio de la represión, animándose a las hojitas con poemas, a los inocentes e insolentes gritos de rebeldía mimeografiada. Esto lo ha marcado, como a muchos, y desde ese tatuaje del alma creció como poeta. Heredero de los mufados de los sesenta (Grinberg dixit), pariente de los beatnik y los malditos, Marcelo mantiene una línea que puede notarse en sus poemas desde los comienzos. Esta “línea” no contradice el notable crecimiento literario (y humano, claro) desde POEMAS (1978) hasta EL VIEJO AUTOMÓVIL DE LOS SUEÑOS (2005).


DE LA IMAGEN NOCTURNA UNO

Ví a lo lejos una señal

que golpeó mi frente

con su luminosidad...

¡Hola viejo Rimbaud!

apenas idas las grullas

hablan de tu regreso.

Y en mi noche

sobre mi barca a la deriva,

sobre mis ojos alucinados,

un rostro de colores

se bate en un duelo de fuegos

con la palabra

y el alba del suicidio.

Vi de su rostro el viento...

de POEMAS , Ediciones El Ojo de la Ballena, 1978

EL ANDADOR DE TIERRAS Y SUEÑOS

He guardado barcos, barcos pequeños

que alcé desde el mar de las Antillas

barcos de sueños

que viajan en las tardes de octubre,

los he guardado sigiloso,

además,

he guardado jirafas rojas de cuello corto

tigres de las otras selvas

tarjetas de Navidad / soles en las playas de la lejanía

He guardado ciudades olvidadas

perros en las esquinas / lunas en las ventanas / corpiños en la brisa

soldaditos / camiones / dientes de leche y pororó.

Los he guardado pues voy por la vida

juntando a la vida

rescatando páginas / exiliando soledades.

He guardado los mapas

de un país de piernas largas

y a veces

transito sus caminos

con la frescura que sus paisajes otorga

y otras sé que estoy muy solo

y dejo que los barcos pequeños

las jirafas rojas / los tigres de las otras selvas

las tarjetas de Navidad / los soles en las playas de la lejanía

los perros en las esquinas / las luna por la ventana /

los corpiños en la brisa /

los soldaditos / los camiones / los dientes de leche

y el pororó

jueguen por sus planicies y montañas,

que se zambullan en sus ríos incógnitos

que despeinen sus pasiones

mientras yo contemplo

fumando tranquilo

y haciendo dibujos con mis dedos

en sus huecos más sublimes.

del libro EL VIEJO AUTOMÓVIL DE LOS SUEÑOS,

colección La Mandrágora, Ediciones El Ojo de la Ballena, 2005



martes, 13 de febrero de 2007

HUGO PATUTO



Con marcada precisión las hormigas dejan

ese ineludible tesoro que sube por tu mejilla:

un limonero derrotado. Mañana

tendrá todos los matices a su favor

(escape dentro del fuego).

Nada que decir mientras la tarde

hace de nosotros

un barrilete desnudo. (27-01-06)




En la reunión familiar tu sombra

llevó lejos un eco de animal cansado

hasta que vino y luz

minaron el contorno de la fiesta. (20-02-06)



El atajo de la noche puebla con ladridos

una ceremonia que sucede más allá del canto

y de la imperceptible dislocación fuera

del paraíso acordado.

Somos el aire que vislumbra

el mismo contorno para devolver esa fruta,

esa mezcla de la edad y la sangre

que supone la cita del cuerpo.

Entre los edificios

una cobra revuelta de amenaza

como el perfil de cuanto vibra

sometido al calor de tu boca. (02-03-06)

lunes, 5 de febrero de 2007

El Angelito - Gustavo A. Silva

Gustavo A. Silva


Esta vez hemos seleccionado material de Gustavo A. Silva, un poeta al que es necesario conocer. Tanto su poesía como su expresión plástica (es dibujante y diseñador gráfico) son de una creatividad e ingenio admirables. Desde la sencillez, sin necesidad de interpretaciones de iniciados, su mensaje llega cargado de fuerza y no da lugar a dudas desde qué lugar del alma vibra su cuerda.

Los poetas encuentran en la experiencia cotidiana el tema y el sabor de su mensaje. Y desde ese encuentro de lenguaje y experiencia cotidiana, surge la creación que vuelve con su carga de sensibilidad, su humor o su tristeza.

En el caso de Silva, vemos cómo no necesita códigos especiales ni referencias ideológicas para ofrecer un agudo mensaje de crítica y reflexión sobre la sociedad, el amor, el no amor, la vida, la muerte y el terco porvenir al que apuesta siempre una esperanza.


Cinco mil ochocientas

y tantas veces

Me he preguntado

cinco mil ochocientas cincuenta y cuatro veces

que alquimia

que impulso violento

que mordaza por romper

me lleva a escribirte a padecerte

a resucitarte sin esperar el tercer día;

que perversa manía de enamorarse

hasta los dientes;

de deshacerme en poesía

de desahogarme en nombrarte

de creerte lo que no tiene remedio,

de elegirte entre todas las mentiras

Me he preguntado

que coalición inexplicable

que conjuro de estrellas

que confabulación intergaláctica

hará perdurar la lluvia en luna

una sombra mordiendo otra sombra;

que silencio desmesurado

podrá apenas cavar un resquicio de luz

en lo insondable de tus ojos,

que desquicio a viento cruel

asolará sin tregua mi comarca

Me disfrazaré de esdrújulas

para huir de este palabrerío grave,

albergaré el dulzor precario de la esperanza

la magia lisiada en creer y en crear milagros;

soportaré con estoicismo y vergüenza

el desdén de tu piel

cuando se avecinen noches intratables:

noche de espuma ácida como mares

erosionando las piernas de mi cama;

la sed y un espejismo a vos

petrificando sábanas

y la esperma doliendo molesta

inservible sutil servil

por donde quiera que el deseo duela;

la falsa escuadra de tu boca

entornada como a media risa

señalando el lugar exacto

por donde se ahogaron

mis peores poemas:

el sentido común

la escritura automática

el cadáver exquisito

las reglas gramaticales

la indiferencia preparando una fiesta

el más obtuso sentir del amor

y lo abyecto de un corazón

clavando el aire de campanas

repicando sin demasiada esperanza

cinco mil ochocientas cincuenta y cinco veces

por donde quiera que tu ausencia duela.